EL GATO Y EL ZORRO
Estaba de centinela en la rama de un árbol cierto gallo
experimentado y ladino: "hermano, dijo le un zorro con voz meliflua, ¿para
qué hemos de pelearnos? haya paz entre nosotros.
Vengo a traerte en fausta nueva; baja, y te daré un
abrazo. No tardes: tengo que correr mucho todavía. Bien podéis vivir sin
zozobra, gallos y gallinas: somos ya hermanos vuestros. Festejamos las paces;
ven a recibir mi abrazo fraternal. Amigo mío, contestó el gallo: no pudieras
traerme nueva mejor que la de estas paces; y aún me complacen más, por ser tú
el mensajero. Desde aquí diviso dos lábreles, que sin duda son correos de la
feliz noticia: van aprisa y pronto llegarán. Voy a bajar: serán los abrazos
generales. ¡Adiós! , Dijo el zorro: es larga hoy mi jornada; dejemos los
placémenes para otro día.” Y el bribón, contrariado y mohíno, tomó las de
Villa diego. El Gallo machucho echó a reír, al verlo correr todo azorado porque
no hay gusto mayor que engañar al engañoso.
EL PAÍS DE LOS COLORES
Había
una vez un pequeño país donde vivían los colores: el rojo, el azul, el amarillo,
el blanco y el negro.
Vivían en casitas de colores que formaban un círculo y en medio una plaza donde se juntaban todos los colores para jugar, excepto el color negro, pues le tenían miedo. Creían que si se acercaban a él perderían sus colores.
El pobre color negro los miraba desde su ventana triste y solitaria sin entender por qué no querían ser sus amigos.
Un día estaban todos jugando y de repente el color blanco se cayó, todos salieron corriendo a esconderse en sus casas cuando vieron salir al color negro a ayudar al color blanco.
Al darle la mano para levantarlo se mezclaron los dos colores y nació el color gris, un gris brillante y precioso. Los demás colores, que observaban asustados desde sus ventanas se quedaron asombrados ante semejante acontecimiento. Poco a poco fueron saliendo de sus casas y acercándose a ellos, entonces empezaron a mezclarse unos con otros viendo como nacían nuevos colores. De esa forma nació el naranja, el verde, el violeta y muchos más, convirtiendo aquel pequeño país en el gran país de los colores: El más hermoso de nuestro planeta.
Vivían en casitas de colores que formaban un círculo y en medio una plaza donde se juntaban todos los colores para jugar, excepto el color negro, pues le tenían miedo. Creían que si se acercaban a él perderían sus colores.
El pobre color negro los miraba desde su ventana triste y solitaria sin entender por qué no querían ser sus amigos.
Un día estaban todos jugando y de repente el color blanco se cayó, todos salieron corriendo a esconderse en sus casas cuando vieron salir al color negro a ayudar al color blanco.
Al darle la mano para levantarlo se mezclaron los dos colores y nació el color gris, un gris brillante y precioso. Los demás colores, que observaban asustados desde sus ventanas se quedaron asombrados ante semejante acontecimiento. Poco a poco fueron saliendo de sus casas y acercándose a ellos, entonces empezaron a mezclarse unos con otros viendo como nacían nuevos colores. De esa forma nació el naranja, el verde, el violeta y muchos más, convirtiendo aquel pequeño país en el gran país de los colores: El más hermoso de nuestro planeta.

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